Los años pasaron llenos de victorias y fracasos, pero cada uno de ellos había convertido a la princesa desterrda en una de las mejores combatientes de la academia. Al cabo de un tiempo, en un caluroso día, Millerna preparaba una mochila sola en la que había sido su habitación por 8 años. Este era el momento, no podía contener la emoción y una gran sonrisa estaba dibujada en su rostro. Comenzaba su más grande aventura: Vivir.
Millerna se convirtió en una hermosa mujer, de un cuerpo provocativo pero con un alma cálida. A pesar de eso, las personas seguía temiendóle ya que no es muy común tener un héroe con la apariencia de un demonio. Sin embargo, con un gran esfuerzo logró ganarse un lugar en la sociedad, siendo reconocida por su lealtad y su gran ferocidad en las batallas, pero sobre todo por entregar todo lo que tenía para su entonces único amor: su dios, St. Cuthbert.
Muchas batallas peleó, conoció lugares que creyó imposibles que existieran, conoció mucha gente e hizo algunos amigos, pero aún faltaba algo, no sabía que era exactamente pero estaba decidida a encontrarlo, aunque en realidad, la encontró a ella.
La arena es tan molesta, los pies me matan y este calor.... Si tan sólo supiera como salir de aquí- Millerna pensaba, mientras caminaba sin rumbo en un gran desierto, perdida, exhausta y sin más provisiones. La noche cayó, helada. Sin poder dar un paso más se tiró al sueloy miró las estrellas, tan brillantes y lejanas.
La arena comenzó a moverse y levantarse alrededor de ella, formando un enorme torbellino. No sabía que pasaba, se incorporó y su puso en guardia. En un abrir y cerrar de ojos se encontraba en un precioso palacio y lo vió, aquello que había estado buscando estaba ahora frente a sus ojos y antes de que pudiera decir nada, escuchó la voz más bella, dulce y gentil diciendo:
-Mi nombre es Lord Valder.
Millerna se convirtió en una hermosa mujer, de un cuerpo provocativo pero con un alma cálida. A pesar de eso, las personas seguía temiendóle ya que no es muy común tener un héroe con la apariencia de un demonio. Sin embargo, con un gran esfuerzo logró ganarse un lugar en la sociedad, siendo reconocida por su lealtad y su gran ferocidad en las batallas, pero sobre todo por entregar todo lo que tenía para su entonces único amor: su dios, St. Cuthbert.
Muchas batallas peleó, conoció lugares que creyó imposibles que existieran, conoció mucha gente e hizo algunos amigos, pero aún faltaba algo, no sabía que era exactamente pero estaba decidida a encontrarlo, aunque en realidad, la encontró a ella.
La arena es tan molesta, los pies me matan y este calor.... Si tan sólo supiera como salir de aquí- Millerna pensaba, mientras caminaba sin rumbo en un gran desierto, perdida, exhausta y sin más provisiones. La noche cayó, helada. Sin poder dar un paso más se tiró al sueloy miró las estrellas, tan brillantes y lejanas.
La arena comenzó a moverse y levantarse alrededor de ella, formando un enorme torbellino. No sabía que pasaba, se incorporó y su puso en guardia. En un abrir y cerrar de ojos se encontraba en un precioso palacio y lo vió, aquello que había estado buscando estaba ahora frente a sus ojos y antes de que pudiera decir nada, escuchó la voz más bella, dulce y gentil diciendo:
-Mi nombre es Lord Valder.
1 comentarios:
I haven't seen you much lately.
I miss my friend.
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